Si activamos el modo Hibernación en el equipo, guarda en el disco duro lo que hay en memoria (dependiendo del tamaño de la memoria tarda más o menos) y se apaga; cuando lo encendemos, restaura el estado anterior.
Lo trae habilitado por defecto el sistema operativo Windows XP.
Para activar el modo Hibernación:
Inicio – Configuración – Panel de control (en el modo clásico)





